En Fuencaliente de Osma, Tierras de Osma, en la parte más
occidental de la bella provincia de Soria y en pleno paraje del mítico Cañón de
Río Lobo, estaba citado el pelotón máster para disputar el primer trofeo que lleva
por nombre el mismo que el de la localidad que lo acoge.
Zona
muy atractiva para la práctica de ciclismo, sin puertos pero llena de repechos
rompe piernas. Si a eso añadimos que el pelotón estaba muy menguado (unas
setenta unidades dicen otras crónicas, yo creo que alguno menos), la carrera
fue como se preveía, nerviosa, rápida y dura (como otras cosas je, je).
Equipos de Astorga, de León, de Vitoria y como no, el Superbeton. Hasta
allí nos desplazamos Edu, Txano, Simón y Pablo.
La
salida se retrasa por un pequeño problema con los jueces pero vaya por delante
y desde ahora nuestra felicitación a Luco por preparar una carrera tan
atractiva y bien organizada, sin duda repetiremos el año próximo.
La suerte no puede ser más
esquiva, el equipo tenía una estrategia (que mejor no cuento), y de salida
nuestro líder, supertxano corellano se queda sin cadena, exactamente en el km
1,6, eso es todo lo que rodó el que estaba llamado a hacer cosas importantes en
esta prueba. Pero doscientos metros más adelante avería de Edu. Quedamos en
carrera Simón y Pablo, vaya representación!!!
Subimos el mayor de los repechos del circuito y en la bajada primera
caída de Luco, y por ir donde no debíamos, cortados. A remar!!! Calentón entre
varios y entramos en el grupo principal. Pero de este calentón el bueno de
Simón ya no echaría luces y Pablo miró de reojo el teleclub del pueblo porque
estuvo tentado de pararse. De este corte salió la escapada buena de la jornada
Segunda vuelta al circuito y otra caída bajando de Luco. Espeluznante,
menos mal que cayó en blando pero libró un sifón por dos palmos. Desde aquí le
deseamos una rápida recuperación y le agradecemos que a pesar de su estado se
quedara hasta el final del acto.
El
caso es que otra vez cortados, pero esta vez sólo somos cinco los torpes, y
remar entre cinco contra el aire fue algo agónico, pero volvimos a empalmar.
Eso sí, las piernas ya no eran del cuerpo!
La
tercera vuelta la hago en el seno del grupo principal en compañía del Tiburón
de Las Casas, aguantando los calambres en los repechos, sentadito, como mandan
los cánones. Entiendo (y estaba en lo cierto) que el al menos el tercer puesto
master 40 está en el grupo en el que vamos. En la escapada a la que se habían
ido uniendo gente que saltaba (y a la que nosotros no podíamos unirnos porque
estábamos cortados) había unas nueve unidades.
Como
quiera que la llegada es muy complicada (en bajada y curva) decido atacar al
grupo a falta de 800 metros y en pleno repecho. Pero esos puñeteros repechos
castellanos no tienen fin y además entra ligero aire de cara, así que en la
bajada me cazan. Ya no intento nada más porque ya no hay piernas y estamos en
la curva de llegada, terminando honrosamente después de casi dos años sin
correr! Unos minutos después entraba Simón que a pesar de todo decidió terminar
la carrera en compañía de los focos de la Guardia Civil.
La carrera fue ganada por el Turisleón
Ramón García, quien le disputo el sprint al que fue segundo, Francisco Sedano,
del equipo Sila.
Bonita y recomendable experiencia la de Fuencaliente, carrera de
ciclismo del puro, paisajes bonitos, premios atractivos y muy buen ambiente. Lo
dicho, repetiremos.
Saludetes.